Alimentos ultraprocesados vinculados al aumento de grasa en los músculos
Un nuevo estudio publicado en la revista Radiology ha revelado que el consumo excesivo de alimentos ultraprocesados puede afectar negativamente la salud musculoesquelética, promoviendo la acumulación de grasa dentro y entre los músculos.
Según el Dr. Thomas Link, jefe de la sección de imagen musculoesquelética de la Universidad de California en San Francisco y autor principal de la investigación, el impacto de estos alimentos en la salud muscular no es tan conocido como sus efectos ya demostrados en el riesgo de diabetes y la salud cardíaca.
Tipos de grasa muscular
La investigación explica que el cuerpo almacena grasa en los músculos de dos formas distintas:
- Grasa intermuscular: Se presenta como «vetas» de grasa situadas entre los músculos sanos.
- Grasa intramuscular: Se almacena en forma de pequeñas gotas dentro de las fibras musculares.
Christopher Fry, codirector del Centro de Biología Muscular de la Universidad de Kentucky, señala que aunque todas las personas poseen ambos tipos de grasa, los deportistas de élite generalmente no presentan estrías gruesas de grasa intermuscular. En el caso de los atletas, la grasa intramuscular sirve como una reserva de energía crucial para esfuerzos físicos extraordinarios.
Evidencias y riesgos
El estudio analizó la relación entre estos alimentos y la grasa intramuscular en personas con riesgo de osteoporosis de rodilla. Como ejemplo, se destacó el caso de una mujer de 62 años cuya dieta consistía en un 87% de alimentos ultraprocesados —principalmente refrescos, bebidas azucaradas, dulces de chocolate, barras de caramelo y cereales fríos—. Una resonancia magnética de sus muslos mostró vetas de grasa similares al marmoleo de un corte de carne, lo que puede ser un indicador de problemas graves de salud.

Los alimentos ultraprocesados, que incluyen la comida rápida, bebidas azucaradas y aperitivos salados, representan una parte significativa de la dieta en Estados Unidos. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), más del 50% de las calorías consumidas por adultos en ese país provienen de estos productos, cifra que asciende al 62% en los niños.
Además del deterioro de la calidad muscular, este tipo de alimentación se ha vinculado con la obesidad, el aumento de peso y el desarrollo de enfermedades crónicas como la depresión, la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y el cáncer, pudiendo incluso acortar la esperanza de vida.
